Quejas de fiebre del heno, ¿y ahora qué?
Ha llegado la primavera: las flores florecen, las abejas zumban, los pájaros cantan y el sol nos invita a salir. Pero para muchos, lamentablemente, esto también marca el inicio de la temporada de alergias. Estornudos, picazón en los ojos y congestión nasal son la norma, no la excepción. ¿Qué sucede exactamente en el cuerpo y, lo que es más importante, qué se puede hacer para aliviar o incluso prevenir los síntomas de la alergia?
¿Qué ocurre con la fiebre del heno?
Las flores, las plantas y los árboles se reproducen mediante la polinización. Gran parte de esto lo hace mediante
Nuestro sistema inmunitario reacciona como si existiera una amenaza grave y produce histamina. Esta sustancia es responsable de los síntomas típicos de la fiebre del heno, como estornudos, ojos llorosos, picazón en la garganta, dificultad para respirar y problemas de concentración. En resumen, el cuerpo reacciona de forma exagerada a algo que, en sí mismo, es inofensivo.
¿Qué se puede hacer ante los síntomas de la fiebre del heno?
Afortunadamente, existen varias formas naturales de reducir o prevenir los síntomas de la fiebre del heno:
1. Elige una dieta baja en histamina.
La histamina es una de las principales causas de los síntomas de la fiebre del heno. Al evitar alimentos ricos en histamina, como quesos curados, tomates, espinacas y alcohol, es posible que logre reducir sus síntomas. Preferiblemente, elija verduras frescas como calabacín, coliflor y brócoli, y evite los productos procesados que pueden contener histamina oculta.
2. Aprovecha el poder de los aceites esenciales
¿Sufres de congestión nasal o sensación de opresión en el pecho? Los aceites esenciales como el eucalipto, la menta y la lavanda pueden ayudarte a respirar mejor. Úsalos en un difusor, añade unas gotas a un baño de vapor, pon una gota en tu mano o en un algodón e inhala su aroma. También puedes aplicarlos diluidos en un aceite portador en el pecho y la espalda para un alivio duradero. Nota: si vas a usar aceites esenciales sobre la piel, pruébalos primero en una pequeña zona para comprobar si hay alguna reacción alérgica.
3. Apoyo natural con hierbas
Existen varias hierbas que se han utilizado tradicionalmente para favorecer la salud del sistema respiratorio. La ortiga (Urtica dioica) y el llantén menor (Plantago lanceolata), por ejemplo, contribuyen a mantener las vías respiratorias sanas. La grosella negra (Ribes nigrum) también se utiliza tradicionalmente para apoyar el sistema respiratorio y contribuir a una inmunidad normal.
4. Refuerza tu sistema inmunológico de forma natural.
Un sistema inmunitario sano puede ayudar a regular mejor las reacciones alérgicas. Asegúrate de consumir suficiente vitamina C (por ejemplo, de los cítricos y los pimientos) y zinc (de los frutos secos y las semillas), que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario*. Además, puedes optar por un apoyo adicional con suplementos como la equinácea.
5. Evitar Polen dentro
Mantenga las ventanas y puertas cerradas durante los días con alta temperatura.
6.Ponte las gafas de sol.
Las gafas de sol actúan como un escudo para los ojos y ayudan a prevenir eso.
Con unos pequeños ajustes en tus hábitos diarios, tu alimentación y el apoyo de la naturaleza, puedes reducir significativamente los síntomas de la fiebre del heno. En nuestra gama, también encontrarás diversos productos que te ayudarán a conseguirlo.
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